También es posible que la organizadora desarrolle sus propias plataformas virtuales en las que expositores y compradores puedan interactuar en todo momento. Las nuevas tecnologías proveen el espacio más adecuado para que tal interacción sea posible.
Actividades complementarias
Las ferias son cada día más un evento en torno al que florecen diversas actividades complementarias relacionadas. La actividad paralela más habitual es la organización de congresos y seminarios, que “al combinarse con las ferias, permite satisfacer el amplio abanico de necesidades de nuestros clientes, fomentando las relaciones entre los asistentes, facilitando la transferencia de conocimientos económicos, comerciales”, apunta von Zitzewitz.
Asimismo, Margot-Duclos añade que la combinación de ferias con congresos es una tendencia irreversible, ya que estos “enriquecen el producto y ofrecen al visitante información sobre temas que conciernen a su sector”. Una feria capaz de ofrecer esa dosis de información adicional parte con ventaja en un entorno en el que las empresas seleccionan más cuidadosamente que nunca los eventos a los que les interesa asistir.
¿Futuro virtual?
Una de las consecuencias del esfuerzo ahorrativo y de la necesidad de una mayor interacción y flexibilidad por parte de los exhibidores es la proliferación de ferias virtuales o ferias online, que permiten la compra y venta de productos a través de servicios de comercio electrónico.
No obstante, muchos expertos consideran que, si bien estas ferias son interesantes por el abaratamiento de costes, aún no han alcanzado un grado de madurez y desarrollo suficiente como para poder sustituir los servicios y la importancia del contacto personal que ofrecen las ferias tradicionales. Eduardo Teixeira-Alves, de UBM Sinoexpo, advierte que “una feria virtual no ofrece de forma directa las ventajas de una feria física, ya que en esta última el visitante puede disponer de una visión general del sector”.
Irremplazables
El futuro de las ferias es fruto de cambios y presiones por mostrarse competitivas, por abaratar costes, por entrar en nuevos mercados, por ofrecer los mejores servicios a unos clientes cada vez más selectivos. La adaptación a esta realidad trazará los rasgos del sector ferial durante los siguientes años.
Como afirma Betty Morido, gerente de Europea de Representación de Salones Internacionales (ERSI), “las ferias profesionales seguirán siendo una herramienta de futuro por la amplitud de resultados en tiempo y espacio que ofrecen. La relación coste/obtención de contactos que ofrecen es muy superior a cualquier otra técnica de mercadotecnia”.
Las ferias se dirigen al futuro con la herencia del pasado como guía, sabedoras de que, mientras la últimas decisiones comerciales nos sigan correspondiendo a las personas, su condición de puntos de encuentro seguirá haciéndolas irremplazables.