nº159 Marzo 2012 Archivo
NIPO: 726-12-003-8
Tras las huellas de...
Joselito. Siempre natural

 

Además de un producto gourmet, el jamón ibérico de Joselito es una de las mejores tarjetas de visita de la gastronomía española en el mundo.

 

Naciendo en Guijuelo es bastante probable que se tenga alguna relación con los productos del cerdo, verdadera seña de identidad de la villa salmantina y de toda el área a su alrededor. Joselito se creó como una empresa familiar, carácter que conserva al 100% hasta nuestros días. El bisabuelo de la familia Gómez fundó, a finales del siglo XIX, una carnicería que comenzó a hacerse un nombre por la calidad de los jamones y embutidos que curaba. Hoy es la cuarta generación la que rige la empresa: los hermanos José (centrado en la producción y comercialización) y Juan Luis (que dirige las labores de la dehesa y la cabaña), bajo la atenta mirada del padre, Juan José.

 

Jesús García, director internacional de la firma, destaca que “es en los últimos 30 años, gracias a la modernización tecnológica, pero respetando siempre la tradición, cuando Joselito da el gran salto hasta convertirse en la gran marca de la alimentación española (salvando las marcas de vino), un referente de calidad y de gastronomía española con presencia y reconocimiento internacional indiscutible”.


Una forma de proceder

La planta de producción se encuentra en Guijuelo (Salamanca) y dispone de secaderos y bodegas. La razón por la que no mantiene un matadero la explica muy convincentemente Jesús García: “Joselito es de las pocas empresas del sector que solo sacrifica animales durante la campaña de bellota. Nosotros solo producimos una calidad de jamón, que es la más alta, el ibérico de bellota. Esto significa que si se quiere utilizar la mejor materia prima para fabricar los productos, solo se puede sacrificar en la montanera (la época de engorde natural de los cerdos ibéricos, comienza en octubre y termina en marzo). Lógicamente, para una temporada que abarca un máximo de cuatro meses de producción no tiene sentido instalar un matadero porque no resultaría rentable. Nosotros sacrificamos nuestros animales en el Matadero de Fuentes el Navazo, que está situado a unos cuatro km de Guijuelo y goza de nuestra plena confianza. Nuestros propios veterinarios están allí diariamente desde las 3:00 de la mañana para supervisar los trabajos”.

 

Joselito produce aproximadamente unos 80.000 jamones al año y sacrifica unos 40.000 cerdos. “No es mucho dentro del sector del jamón y no es mucho dentro del jamón ibérico”, afirma García. “Lo que sí es importante es que todos son ibéricos de bellota. Se trata, por tanto, de una producción limitada”. Añade que “toda la cabaña es de Joselito. Nosotros controlamos el 100% del ciclo del animal: genética, reproducción, cría y engorde, y producción. La familia Gómez tiene en propiedad unas 30.000 hectáreas y administra otras 120.000 en el sudoeste español, consiguiendo una densidad de entre dos y cuatro hectáreas por cabeza”.

 

Inicio de la actividad internacional

En 1995, se reconoce a España como país libre de la peste porcina y la exportación de jamón se abre por tanto a la UE. Pero nuestro país ya era conocido por la producción y la calidad de sus jamones. “En esa época, Joselito era ya una marca muy reconocida y existía un interés por parte de algunos importadores europeos en hacerse con nuestros productos. Varios de ellos llamaron a nuestras puertas y comenzamos a exportar”, relata Jesús García. “El primer mercado natural, por cercanía geográfica y cultural, fue, lógicamente, el de la UE. Posteriormente, hemos ido creciendo hacia otras zonas, como Latinoamérica, Europa del Este y, sobre todo en los últimos tres o cuatro años, Asia, de la que obtenemos actualmente un importantísimo retorno. Hoy estamos presentes en más de 50 países”.

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