Los cinco consejos
1. No olvide la historia. El mercado argentino se ha caracterizado en las últimas dos décadas por su volatilidad. Han pasado muchas cosas en la historia económica reciente de este país y es bueno conocerlas para entender ciertas actitudes del empresario argentino, como la permanente autocrítica y la descripción más bien catastrofista sobre la situación general del país o su rechazo inicial a planteamientos de medio o largo plazo.
2. Conozca las barreras a la importación. El arancel promedio es alto y los impuestos a la importación generan un alto coste que debe conocerse para poder fijar un precio final competitivo. El Gobierno ha desarrollado medidas proteccionistas, como las licencias no automáticas de importación para una variedad importante de productos. En materia de normalización y homologación, es importante conocer las normas argentinas, que no siempre coinciden con las de la UE, ni estas son siempre automáticamente reconocidas en Argentina. Especial atención ha de tenerse en materia de normas fitosanitarias, de seguridad y de embalaje y etiquetado.
3. Cuide la negociación. El empresario argentino es un negociador experimentado. Una conversación distendida antes de entrar en los temas de fondo es obligada. El objetivo es conocer un poco a su interlocutor y generar un entorno de empatía favorable a sus intereses.
4. Hable con empresas españolas. En Argentina, hay muchas empresas españolas establecidas y son la mejor fuente de información, especialmente si su intención es la de instalarse en el país. Es aconsejable acercarse a ellas, para lo que contará con el apoyo de la Ofecomes y de la Cámara Española de Comercio, a la que la gran mayoría de dichas empresas está asociada.
5. Considere a la totalidad del país y el Mercosur. Aunque un tercio de la población se concentra en la ciudad de Buenos Aires y su entorno, el país es mucho más. Provincias como Córdoba, Santa Fe y Mendoza tienen mucha importancia, especialmente para productos y proyectos de sectores específicos, como la metalurgia, componentes de automóvil y agroalimentario, entre otros. Tenga en cuenta que, aunque imperfecta, existe un Área de Libre Comercio con Brasil, Paraguay y Uruguay con enormes posibilidades.