nº137 Enero 2010 Archivo
NIPO: 705-10-012-0
Panorama finaciero
Argentina. Momento de optar

 

Reducción de la deuda o aminoración del déficit fiscal son objetivos decisivos para Argentina, cuyo coste sería aliviado por una inminente elevación de los precios de las materias primas.


El panorama financiero de Argentina presenta en estos momentos un conjunto de factores cuyo impacto en las distintas variables macroeconómicas va a depender de la evolución que experimenten en un futuro inmediato dos capítulos de primordial importancia: la reestructuración de la deuda pública y la contención del déficit fiscal.

 

Existe una serie de datos objetivos que provocan  preocupación en las distintas clases sociales de la población y, de manera especial, en los colectivos empresariales. La producción nacional ha descendido y se espera que al finalizar este año el PIB se haya situado en un -2%, que sería el registro más bajo desde la crisis de 2001. La inversión industrial y las exportaciones han tenido cifras negativas, dejándose notar, principalmente, en la reducción de la demanda exterior.

 

La imperiosa necesidad de afrontar la reestructuración de la deuda pública va a obligar al Gobierno a plantearse unas condiciones de emisión que sean atractivas para los inversores internacionales que estén dispuestos a invertir. Las agencias internacionales de calificación de riesgos han ponderado a la baja el riesgo de Argentina para operaciones a largo plazo. En el supuesto de que los resultados de la colocación de deuda pública no fueran satisfactorios, el riesgo de que haya una retirada de capitales extranjeros no debería descartarse.

 

Antecedentes que condicionan

La deuda externa constituye una amenaza latente y persistente para la solvencia del país ante los mercados internacionales, que no dejan de tomar en consideración los antecedentes  de la suspensión de pagos sufrida en 2001. La coyuntura económica internacional no parece la más propicia para afrontar una reestructuración de deuda como la que se pretende, que se estima en unos 30.000 millones de dólares. Existen dos factores de significación a tener en cuenta: por una parte la falta de liquidez que podrían experimentar los mercados exteriores en un futuro más o menos inmediato y, derivado de ello, un encarecimiento del coste de la financiación, que podría implicar un servicio de la deuda mayor.

 

La alternativa que se les ofrece a los responsables de la política monetaria argentinos pasaría necesariamente por mejorar notablemente la recaudación fiscal, que aunque ha registrado un crecimiento del orden del 6% en lo que va de año no es suficiente para la mejora del déficit fiscal existente, que se estima alcanzará el 1,9 % del PIB a finales de este ejercicio.

En las últimas semanas se ha comentado en los medios de comunicación de Argentina  la posibilidad de que el Gobierno utilice parte de sus reservas para cancelar deuda pública, pero se está cuestionando si esta acción precisaría la aprobación de una ley que debería ser aprobada por el Congreso, en lugar de utilizar como soporte legal un simple decreto presidencial.

 

Prudencia y estabilidad

Argentina es un país con una gran  disponibilidad de recursos energéticos y otras materias primas, cuya cotización en los mercados internacionales condicionará los ingresos derivados de sus exportaciones. La cotización del peso argentino con relación al dólar sigue una tendencia bajista que potencia su competitividad en el exterior. Las previsiones respecto al precio del crudo se proyectan al alza de cara al inmediato futuro y su confirmación supondría una ayuda nada despreciable para las arcas nacionales.

 

El sector bancario está registrando un menor crecimiento en general, si bien la banca oficial mantiene una participación relativa mayor. En el segmento de empresas crece la demanda de créditos, mientras que en el de familias se contabiliza una desaceleración. En este sentido, el Banco Central de la República de la Argentina ha puesto en marcha una serie de acciones cuyo objetivo es la agilización de los trámites para la obtención de crédito; se simplifica la información a facilitar para las peticiones y se pretende una cierta flexibilización en el estudio de los riesgos, todo ello orientado a potenciar al sector privado.

 

La  banca española más activa en Argentina está representada, por los grupos Santander y BBVA, que operan a través de sus bancos filiales: Banco Rio de la Plata  y Banco Francés, respectivamente, cuya actividad se proyecta tanto en el mercado interior como en el comercio internacional.  F.J.SAFONT 

 

 

 Bancos españoles en Argentina


BANCO RÍO DE LA PLATA
(Grupo Santander)
Bartolomé Mitre, 480
1036 BUENOS AIRES
Tel. 00 541 143 411 000
Fax 00 541 143 411 021

 

BBVA BANCO FRANCÉS
(Grupo BBVA)
Reconquista, 165
1003 BUENOS AIRES
Tel. 00 541 143 464 000
Fax 00 541 143 464 360