nº142 Junio 2010 Archivo
NIPO: 705-10-012-0
Panorama finaciero
Avanzar con prudencia

 

Potenciar el sector exportador, elevar el nivel técnico y profesional de los recursos humanos y reforzar la capacidad operativa del sector financiero constituyen la base sobre la que se asienta el futuro de la economía tunecina .


El Gobierno de Túnez hace ya algunos años que percibió claramente la necesidad de orientar su desarrollo económico hacia aquellos campos en los que su capacidad competitiva podía ser más eficaz. Conjugar de manera inteligente la aplicación de sus recursos técnicos y humanos es, en buena medida, la piedra angular de su política productiva actual.

 

La modernización del sistema financiero y una labor de supervisión más exigente y adecuada por parte de las autoridades monetarias, especialmente en lo que a política de riesgos se refiere, han propiciado la reestructuración del sector bancario nacional, en el que la presencia de la banca internacional está siendo más acusada. Uno de los puntos débiles del sector a finales de 2007 era el elevado volumen de créditos en suspenso -non performing loans (NPL)-. Sin embargo, en los últimos años se ha notado una tendencia a la baja, pues del 17,6% que se registró en el ejercicio 2007, se redujo al 15% en 2009 y se espera que en el año en curso se sitúe en el 10%, según las estimaciones del Banco Central de Túnez.

 

Basilea II en el horizonte


Desde el punto de vista del riesgo, la agencias de rating, como Standard & Poor’s y Fitch, otorgan a Túnez el grado de inversión BBB, que comporta un riesgo de impago bajo. La implantación de los criterios de Basilea II, que se espera entre en vigor a lo largo del presente ejercicio, supondrá para los bancos mayores exigencias tanto en sus tareas de gestión como en el orden operativo, al tiempo que las tareas de análisis de riesgos precisarán una mayor formación de los recursos humanos y una política más selectiva de las inversiones. Las previsiones apuntan a que los bancos se orientarán más hacia las empresas, apoyando también la internacionalización de las mismas.

 

El marco legal en el que se enmarca la actividad bancaria, unido a la acertada tarea de supervisión de las autoridades monetarias, ha permitido que los bancos nacionales no se hayan visto implicados en la última crisis financiera internacional. La prohibición de conceder préstamos al exterior y limitar las operaciones con productos derivados en los mercados financieros ha evitado situaciones problemáticas a la banca nacional.

 

La nueva situación que la crisis financiera mundial está provocando en la Unión Europea, que absorbe la mayoría de las exportaciones de Túnez, es motivo de especial atención por parte del Gobierno tunecino. El incremento de la competitividad, para potenciar la integración del país en la corriente internacional y fortalecer al máximo el sector exportador, poniendo a su disposición todas las ayudas necesarias para que pueda llevar a cabo la prospección de mercados con el fin de situar los productos nacionales en el exterior, es una directriz que evidencia la importancia prioritaria que se concede a la internacionalización de la economía.

 

Flotación del dírham


La atracción de capital extranjero vía inversiones productivas es asimismo una línea de acción con idéntico objetivo. La política cambiaria constituye una herramienta adicional que puede ayudar a elevar el nivel de competitividad de las exportaciones tunecinas. La libre flotación de la divisa nacional, -dirham Tunisien- podría potenciarse progresivamente a medida que amaine la virulencia de la crisis financiera internacional, sin que por ello se tuvieran que descartar intervenciones esporádicas del Banco Central en el mercado de cambios.

 

El sector bancario lo integran 20 bancos comerciales, dos bancos de negocios, 10 compañías de leasing y dos compañías de factoring. Los tres bancos estatales más importantes son Société Tunisienne de Banque (STB), Banque Nationale Agricole (BNA) y Banque de l’Habitat (BH); se estima que, en conjunto, poseen una cuota de mercado del 30% aproximadamente. Uno de los puntos débiles de estas entidades se encuentra en el elevado volumen de créditos en suspenso que presentan sus respectivas carteras de préstamos.

 

El Grupo Santander está presente en Túnez a través del Attijari Bank Tunisie, en el que ostenta una participación accionarial importante, orientándose activamente hacia la tramitación de los intercambios comerciales de Túnez con España y países limítrofes.

F.J. SAFONT

 

 Bancos en Túnez


UNION BANCAIRE POUR LE COMMERCE ET L’INDUSTRIE (UBC)
139, Avenue de la Liberté
1002 TÚNEZ
Tel. 00 216 718 420 00

ATTIJARI BANK
(Grupo Attijariwafa Bank)
95, Avenue de la Liberté
1002 TÚNEZ
Tel. 00 216 711 414 00

 

BANQUE DE TUNISIE
2, Rue de Turquie
1001 TÚNEZ
Tel. 00 216 713 321 88