Los cinco consejos
1 Tenga en cuenta la segmentación existente en el mercado.
Elimine cualquier idea preconcebida sobre el mercado indio. No se deje seducir por la cifra de más de 1.100 millones de habitantes, ni abatir por la imagen de pobreza que a veces se transmite. El mercado indio es extraordinariamente complejo y muy segmentado en términos geográficos y socioeconómicos. Investigue quiénes son y dónde están sus potenciales clientes.
2 Busque representante, agente o distribuidor.
Procure no conceder exclusividad, ya que es muy difícil que dicho representante, agente o distribuidor sea capaz de cubrir todo el país, aunque lo asegure. Tenga cuidado con sus listas de clientes: pueden no estar actualizadas o, si estos son muy numerosos, puede no dedicarle a su producto el tiempo necesario. Adopte un enfoque regional a la hora de abordar el mercado indio.
3 Sea consciente de la importancia del precio.
El principal criterio a la hora de tomar decisiones de compra por parte del empresario indio sigue siendo el precio en la mayor parte de los casos. Prepárese para un regateo continuo y largas negociaciones. La India es más un país de bajos precios que de bajos costes.
4 Analice cuidadosamente su forma de invertir en la India.
Cuando se trata de realizar una inversión, no escatime medios en asesorarse profesionalmente. El coste de la consultoría no debería ahorrarse en ningún caso, especialmente cuando se trate de una joint-venture con una empresa india. Todos los términos mercantiles, así como la opción de salida, deben estar muy claros desde el principio.
5 Los resultados se obtienen a medio plazo. Persevere.La India es un mercado emergente que aún tiene que consolidar su desarrollo. Todavía no ha pasado por la revolución en los canales de distribución ni por una liberalización plena de los intercambios, pero ofrece enormes posibilidades.