Joya del Báltico
Galo Herrero, consejero económico y comercial de la Embajada de España en Helsinki, considera que los mejores años de las relaciones entre España y este país de seguridad jurídica plena y gran transparencia institucional todavía están por llegar.

EL EXPORTADOR: ¿Cómo definiría la situación actual de la economía estonia?
GALO HERRERO: La economía estonia está recuperando tasas de crecimiento previas a la recesión habida en 2009. La situación ha mejorado sustancialmente durante el primer semestre de 2011 y tanto las empresas como los consumidores están ganando confianza. A medio plazo, las proyecciones disponibles son halagüeñas y prevén un desarrollo significativo de la actividad económica. El gran desafío es la reducción del paro; actualmente, Estonia cuenta con una de las tasas de desempleo más altas de la Unión Europea. La flexibilidad de su mercado laboral hace previsible que la segunda mitad de 2011 sea positiva en términos de generación de empleo. El esperado repunte del consumo privado, aunque positivo como motor del crecimiento, puede llegar a crear tensiones inflacionistas significativas que deberán ser contrarrestadas en lo posible por parte de las autoridades. Ahora, la clave de la política económica estonia se encuentra en intentar evitar que suceda lo mismo que pudo verse en la última fase expansiva que terminó en la segunda mitad de 2008: el surgimiento de un fuerte desequilibrio exterior junto a un aumento de la inflación que perjudique la competitividad exterior estonia dentro del nuevo contexto económico marcado por la adopción del euro desde el 1 de enero de 2011. Indudablemente, un posible empeoramiento de las expectativas de crecimiento a corto y medio plazo en la eurozona y en Suecia frenaría parcialmente la expansión económica prevista en Estonia. Sin embargo, parece poco probable que se llegue a una situación de crecimiento económico reducido o que la economía del país entre en recesión en un futuro inmediato si no se llegan a presentar condiciones negativas extremas en las principales economías europeas.
EE: ¿En qué medida le está afectando la actual crisis de deuda?
GH: Basándonos en la información de la que disponemos, puede afirmarse que el momento peor de la crisis ha pasado ya en el caso estonio. Desde el punto de vista financiero, Estonia se caracteriza por el fuerte endeudamiento de las familias frente al endeudamiento mínimo acumulado por el sector público y por la penetración prácticamente completa de los principales bancos suecos en el país. Aunque no sea correcto afirmar que la crisis de deuda haya cerrado el acceso de Estonia a la financiación exterior durante los últimos tres años, sí es cierto que la disminución de la actividad económica causada por la recesión ha conducido a que la concesión de préstamos haya caído apreciablemente en estos últimos años y a que la banca extranjera haya limitado la exposición de su balance al riesgo estonio. Actualmente se observa un aumento del crédito todavía incipiente, hecho que coexiste con tasas de morosidad elevadas que tenderán a disminuir apreciablemente a lo largo de 2011 y 2012.
EE: ¿Qué ha supuesto para la evolución de la economía estonia la adopción del euro como moneda a partir del 1 de enero de este año?
GH: La adopción del euro es un factor nuevo que busca reafirmar la credibilidad y solidez de la economía estonia frente al exterior. Desde hace años, los sucesivos Gobiernos estonios han tenido como prioridad de su política económica el cumplimiento de los criterios de adopción del euro y han insistido en la necesidad de que se mantuviese el tipo de cambio fijo de la corona estonia respecto al euro de forma creíble a lo largo del tiempo. La pertenencia a la Zona Euro facilitará la realización de transacciones comerciales entre Estonia y sus principales socios comerciales, y supondrá un ahorro de costes cambiarios muy significativo.
EE: ¿Cómo describiría al consumidor estonio?
GH: El consumidor medio estonio cuenta con un poder adquisitivo medio-bajo en comparación con la referencia media de la Unión Europea. Su conocimiento de la oferta no nórdica es llamativamente reducido. Sin embargo, sí puede observarse un cambio de hábitos de consumo de carácter muy gradual que está comenzando a consolidarse como tendencia. El consumidor tipo de alto poder adquisitivo en Estonia es un hombre entre 33 y 45 años de edad; se trata de un profesional liberal sin hijos ni pareja estable que trabaja en el sector TIC y reside en el área metropolitana de Tallin. Sus ingresos son altos en relación a la media nacional, aunque no en comparación con la media europea.
EE: ¿Qué posibilidades de inversión en el corto y medio plazo existen para las empresas españolas?
GH: Una de las fortalezas de la economía estonia es la existencia de pymes de creación relativamente reciente y dedicadas al desarrollo de aplicaciones de nuevas tecnologías. La articulación de proyectos conjuntos entre empresas estonias activas en el campo de la I+D+i y compañías con intereses comunes en sectores o ramas de actividad constituye una oportunidad muy prometedora que debería poder ser aprovechada en los próximos años. La firma reciente de un acuerdo de cooperación entre Tallinn Science Park Tehnopol y la Asociación de Parques Científicos y Tecnológicos de España (APTE) supone un avance significativo.
EE: En particular, ¿qué nuevas posibilidades comerciales ha abierto a las empresas españolas el desarrollo de los Esquemas de Inversión Verde (EIV) en el país?
GH: Ambas operaciones, de 2010 y 2011, han permitido que los fondos desembolsados por España en estas compras se destinen a proyectos específicos englobados dentro del EIV definido por el Gobierno estonio. Todos estos proyectos han buscado proporcionar oportunidades a las empresas españolas interesadas en participar en los concursos y licitaciones correspondientes. De esta forma, se ha abierto una nueva vía posible para aumentar la presencia empresarial española en el país.
EE: ¿Qué imagen tienen España y sus productos y servicios en Estonia?
GH: La imagen que se tiene en Estonia de España es positiva en general. Sin embargo, al consumidor estonio medio continúa resultándole difícil identificar los productos españoles como superiores a otras opciones competidoras extranjeras en sectores tradicionalmente asociados a la exportación española. La marca España es más conocida en los casos del sector turístico, del sector de la alimentación o del sector de la moda. En general, las empresas españolas pueden contar como ventaja competitiva con el ofrecimiento de productos y servicios con una relación calidad-precio superior a la que puede encontrarse en el caso de competidores internacionales presentes en el mercado estonio. El punto más débil es la falta de tradición de intercambios comerciales entre España y Estonia, países que apenas se han relacionado económicamente hasta fecha muy reciente. Cualquier empresa española interesada en el mercado estonio debería plantearse la necesidad de llevar a cabo al menos un primer viaje de contacto con potenciales clientes estonios para presentarles directamente sus ofertas.
EE: ¿Desempeña Estonia un papel de puerta de entrada a otros países de la región?
GH: Desde el punto de vista geográfico, sí; desde el punto de vista comercial, no necesariamente. En el caso de Rusia, la posibilidad de utilizar Estonia como vía de entrada es muy relativa y se suele presentar en la práctica asociada a muchas dificultades y al surgimiento de situaciones imprevistas. Tanto el empresariado estonio como las autoridades reconocen hoy por hoy que aún queda mucho camino por recorrer en pos de la normalización plena de relaciones comerciales y económicas entre ambos países. En cambio, las apreciaciones anteriores cambian necesariamente en el caso de países como Letonia, Lituania, Finlandia o Suecia: las ventajas derivadas de actuar desde Estonia pueden llegar a ser considerables y se basan sobre todo en la facilidad con la que pueden contratarse trabajadores cualificados o en la aplicación de un sistema fiscal que busca favorecer la actividad empresarial.
EE: ¿Cómo definiría las relaciones bilaterales entre España y Estonia?
GH: Las relaciones bilaterales son buenas tanto desde el punto de vista político como desde la perspectiva económica y comercial. Los intercambios comerciales, aunque todavía muy modestos en ambas direcciones, han crecido en los últimos años de forma significativa. Las relaciones son todavía muy recientes, pero tienen un potencial de desarrollo grande. El hecho de que compartamos la moneda facilitará el surgimiento de un contacto todavía más estrecho los próximos años. Los mejores años de nuestras relaciones todavía están por llegar.
EE: ¿Cuáles son las principales dificultades o barreras que encuentra el exportador y el inversor español en Estonia?
GH: Estonia es un país muy cómodo para hacer negocios. Los niveles de corrupción son muy bajos, y la seguridad jurídica de la que gozan los inversores y las empresas es plena. La transparencia institucional es asimilable a la que puede observarse en países como Suecia o Finlandia. Las autoridades se esfuerzan en la creación de las condiciones adecuadas para atraer la inversión extranjera. Las barreras culturales son fácilmente superables acudiendo al idioma inglés como medio de comunicación con las contrapartes estonias.
JOAQUÍN NÚÑEZ