Creciente interés de las empresas españolas
En opinión de Rodrigo Madrazo, consejero económico y comercial de la Embajada de España en Quito, el mercado ecuatoriano, pese a sus dificultades, ofrece interesantes posibilidades de negocio y así lo están percibiendo las empresas españolas.

EL EXPORTADOR: Las noticias que transmiten los medios sobre Ecuador no son especialmente positivas. ¿Cuál es la situación socio-política actual del país?
RODRIGO MADRAZO: El presidente de la República protagonizó algunos lances que han repercutido negativamente sobre la imagen exterior del país. Cabe citar los apercibimientos a empresas extranjeras, las descalificaciones a instituciones internacionales, como las acontecidas en la Cumbre de Asunción, y, sobre todo, las multimillonarias querellas contra algunos periodistas y medios de comunicación privados.
Pero, para apreciar la verdadera dimensión de la situación socio-política, hay que observar lo que hay detrás de las palabras. A la hora de la verdad, no ha habido nacionalizaciones de empresas y tanto las multinacionales extranjeras como las instituciones internacionales mantienen su presencia en el país. Y, sobre todo, no debe olvidarse la estabilidad política, apoyada sobre la gran legitimidad democrática del Gobierno. Desde la victoria electoral de 2006, el partido del presidente ha ganado siete elecciones consecutivas. Entre 1996 y 2007, la República tuvo siete presidentes. Rafael Correa lleva casi cinco años en su puesto y, a juzgar por el estado de la oposición, es muy probable que pueda revalidar su mandato en 2013 por un último término adicional de cuatro años.
EE: ¿Cómo está afrontando Ecuador la actual crisis financiera global?
RM: La República de Ecuador está saliendo bien librada de la actual crisis económica internacional. El año 2010 se cerró con un crecimiento del PIB del 3,7% y en los dos primeros trimestres de 2011 se han registrado tasas interanuales de casi el 9%. El desempleo y subempleo están reduciéndose.
Ecuador tiene una economía pequeña, con un PIB de unos 60.000 millones de dólares, abierta, poco diversificada en su estructura productiva y con una moneda de curso legal ajena, como es el dólar. La estabilidad macroeconómica, vinculada con la disciplina impuesta por ese régimen monetario y cambiario, ha colocado a la economía en una posición sólida frente a las turbulencias de los mercados internacionales. Además de ello, las principales vías de contagio de la crisis no han afectado al país. Los mercados de crédito hipotecario están muy poco desarrollados y el mercado de deuda pública es prácticamente inexistente. La contracción en los ingresos por exportaciones y por remesas de emigrantes, ambas variables perjudicadas por la crisis, ha sido más que compensada por los precios elevados del crudo y las materias primas, generando así una notable entrada de divisas.
La elevada liquidez existente en el sistema económico se fugaba hasta ahora en importaciones y no se trasladaba a elevadas tasas de crecimiento por la debilidad de la inversión privada. En cambio, en 2011 las condiciones favorables han fortalecido la inversión en construcción y, en menor medida, en los sectores de agua y energía, por lo que finalmente Ecuador ha conseguido cerrar el bucle virtuoso que relaciona la liquidez con el crecimiento. Sin embargo, no debe perderse de vista que, dado el peso del petróleo en la economía nacional, la sostenibilidad del crecimiento está condicionada a su precio.
EE: ¿Ecuador quiere privilegiar las relaciones con la UE?
RM: No se sabe hasta qué punto es una quimera. El Gobierno ecuatoriano, caracterizado por su recelo respecto al libre cambio, dejó pasar dos veces el tren de un acuerdo comercial con la UE. En cambio, los vecinos Perú y Colombia cerraron ya sus negociaciones con Europa, lo que deja al sector exterior de Ecuador en una posición muy complicada.
Hay que recordar que el país, primer productor mundial de bananas, lideró durante 15 años el conflicto del plátano contra la UE en el seno de la OMC. Una vez ganado el panel después de muchos esfuerzos, puede darse la paradoja de que Ecuador pierda el gran mercado de la UE en favor de los países productores que han conseguido un acceso preferente a Europa a través de un acuerdo comercial. La historia podría repetirse con otros productos abanderados de Ecuador, como el atún, el camarón o la rosa.
Ahora bien, la posibilidad de un acuerdo futuro con la UE no está ni mucho menos descartada. Pero el Gobierno de Ecuador debe demostrar determinación y margen de cesión a efectos de evitar una tercera negociación fallida.
EE: ¿El Gobierno ecuatoriano ve con buenos ojos la inversión extranjera procedente de España?
RM: Desde el Gobierno se proclama la bienvenida a la “inversión extranjera que sea ética”, esto es, que cumpla con las normas tributarias, ambientales, laborales y mercantiles. En otras palabras, se preconiza la inversión respetuosa con el fisco, el medio ambiente, los trabajadores y los consumidores.
Las empresas españolas están muy bien posicionadas en el mercado ecuatoriano por su vocación de permanencia, estabilidad, generación de empleo y también por la introducción de buenas prácticas, desde buena organización laboral hasta programas de responsabilidad social corporativa.
EE: ¿La imagen de España y de los productos españoles en este mercado es positiva?
RM: La imagen de España es sinónimo de modernidad, tecnología avanzada y cercanía. Las exportaciones e inversiones españolas gozan de larga tradición y, por tanto, credibilidad entre la ciudadanía y la comunidad empresarial ecuatoriana. Nuestros lazos históricos, culturales e idiomáticos otorgan a las empresas españolas una ventaja comparativa. Además de ello, muchos funcionarios públicos y altos cargos del Gobierno ecuatoriano han realizado sus estudios universitarios o de postgrado en España, afianzando así su conocimiento y confianza en nuestro país. En muchos casos, esos estudios han sido patrocinados por instituciones con colaboración estatal, como la Fundación CEDDET. En consecuencia, es muy frecuente que tanto autoridades como empresarios busquen productos, servicios, tecnología e inversiones en España como primera opción.
EE: ¿Cuáles son las principales dificultades del mercado para los exportadores e inversores españoles?
RM: Las principales quejas de las empresas españolas que, de una u otra forma, operan en Ecuador se refieren a la inseguridad jurídica y a la inestabilidad normativa en los sectores estratégicos, sobre todo energía, agua y telecomunicaciones.
Otro problema recurrente es la altísima rotación en los puestos directivos de las instituciones públicas. Ocurre con mucha asiduidad que las autoridades recién llegadas quieren renegociar contratos ya firmados, lo que origina retrasos y eleva el coste de los proyectos.
Debe tenerse presente que el Gobierno, en ausencia de una moneda propia, utiliza la política tributaria y comercial para estabilizar la balanza de pagos y la liquidez del sistema económico. Ello redunda en la existencia de una tasa a la salida de capitales y en aranceles frecuentemente en el tope permitido por la OMC. También se aplican salvaguardias y determinadas barreras técnicas al comercio. Esas medidas conviven con una política de sustitución de importaciones, por lo que se orientan normalmente hacia productos terminados. Las materias primas e inputs para la producción suelen estar exentos del arancel.
MANUEL JAVIER ARCE