nº137 Enero 2010 Archivo
NIPO: 705-10-012-0
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Invertir en
Turquía, Europa y Asia a la vez

 

Su singular posición entre Asia y Europa permite que en el país conviva una vocación europea junto a una tradición de carácter más oriental.

La ubicación geoestratégica de la península de Anatolia convierte a Turquía en puerta de acceso al Mar Negro, Asia Central y Oriente Medio por un lado, mientras que por el otro se encuentra abierta hacia la Unión Europea. Esta ubicación todavía cobra más importancia porque el país es actualmente un nudo de comunicaciones para el tránsito de los productos energéticos que discurren desde las diferentes zonas de Asia hacia Europa, y, además, se ha convertido en la principal economía industrial de la zona.


Se trata de un mercado de un tamaño considerable, con más de 70 millones de habitantes y un elevado porcentaje de población joven. La estructura de su economía es similar a la de un país desarrollado, con un peso fundamental del sector servicios, una importante base industrial y una decreciente participación de la agricultura en el PIB. Precisamente las últimas décadas han sido testigo de la pérdida de importancia del sector primario, que en los años 70 suponía el 43% del PIB frente al escaso 10% que supone actualmente.


Todos estos cambios económicos han sido paralelos a otros sociales, que han propiciado un amplio consenso sobre un modelo económico que está afectado por las negociaciones de adhesión del país a la UE, lo que en la práctica supone un importante factor de modernización y de confianza en su modelo económico. La convergencia hacia el acervo comunitario se percibe como la forma más rápida y creíble de impulsar reformas que contribuyan a la eficiencia, y ese camino ya está marcado con o sin adhesión de Turquía a la UE a medio plazo. Por ello, en general, los ciudadanos turcos perciben a la UE como un cauce para satisfacer sus aspiraciones de prosperidad.


Desde un punto de vista económico, Turquía no ha escapado de las consecuencias de la crisis financiera internacional, a pesar del fuerte dinamismo que había registrado durante los últimos años. Desde junio de este año, la OCDE y la UE coinciden en que el país está preparado para afrontar la recuperación y consolidar un crecimiento cercano al 3,7% para el año 2010 y al 4,6% en 2011, pese al retroceso del -6,5%  que se estima para el año 2009.

 

La inversión extranjera


Tradicionalmente, Turquía ha presentado unas cifras reducidas de inversión extranjera hasta el año 2005 y 2006, que fue el momento en el que se registró un importante incremento como consecuencia de la privatización de grandes empresas públicas, de las negociaciones de adhesión a la UE, de la mejora en las garantías para los inversores y de la simplificación administrativa.


Son los países de la UE los que encabezan el ranking de inversores en Turquía seguidos por los Estados Unidos. La inversión extranjera en el país durante 2007 acumuló 21.900 millones de dólares; en 2008 se redujo a 18.200 y lo contabilizado durante el primer trimestre de 2009 ha sido de 2.200 millones, lo que indica una marcha lenta de la economía, dado que si proyectamos esa cifra para todo el año, el resultado estaría en el entorno de los 10.000 millones de dólares.


Con respecto a los flujos de inversión española en el país, según los datos de DATAINVEST, el año 2007 culminó con 1.493 millones de euros y 2008 con 724. Con respecto a 2009, los datos hasta junio reflejan 158 millones de euros de inversión española en Turquía.


Entre España y Turquía existe un Acuerdo de Promoción y Protección Recíproca de Inversiones (APPRI), vigente desde marzo de 1998. Además, también con el objetivo de facilitar las relaciones bilaterales entres los dos países desde un punto de vista fiscal, existe un convenio para evitar la doble imposición que entró en vigor el 18 de diciembre de 2003.


Como oportunidades de inversión, los sectores que cuentan con mayor potencial en Turquía para atraer la IED a medio plazo son el energético, el turismo, las infraestructuras en general, el equipamiento hospitalario, la automoción y el sector financiero.

 

Marco legal


En julio de 2003, el Parlamento de Turquía aprobó la Ley de Inversión Extranjera Directa Nº 4875, que constituye el marco legal básico para la inversión extranjera, y que se complementa con la Ley 4844, también del año 2003, que simplifica el proceso de establecimiento de empresas en Turquía. De acuerdo con este marco legal, los principales principios son:


- Las compañías de capital extranjero tienen los mismos derechos y obligaciones que las locales y no existen limitaciones al capital extranjero salvo en determinados sectores como son los relativos a la radiodifusión, la aviación civil, el transporte marítimo y los puertos.
- Libre repatriación de beneficios, capital, royalties y dividendos.

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