nº135 Noviembre 2009 Archivo
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México tiene sed

 

El gobierno mexicano califica la situación del agua en México como un problema de seguridad nacional. Asegurar el abastecimiento y mejorar la eficiencia en el uso figuran como objetivos prioritarios.


El pasado enero cundió la alerta: los cortes de agua en diferentes puntos del valle de México eran inminentes, en total 10 delegaciones del Distrito Federal y 13 municipios de su área metropolitana iban a experimentar de primera mano las consecuencias de la escasez de agua. Por otra parte, los ciclos de lluvia se están viendo alterados por largas épocas de sequía y lluvias torrenciales puntuales que están modificando el patrón habitual.

 

A los desajustes climatológicos se une el espectacular crecimiento demográfico que sufre el país desde hace varias décadas; según datos de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), la disponibilidad de agua per cápita ha disminuido hasta suponer una quinta parte de la registrada en 1950.

Esta no es una coyuntura puntual, sino la consecuencia de haber abordado un problema grave mediante planteamientos fijados muy a corto plazo en los Organismos Operadores del sector privado y de la baja eficiencia de los municipios en la planificación del uso del recurso, vital para el desarrollo del país.

 

Varios son los problemas que convierten a los Organismos Operadores mexicanos en poco eficientes. “Hace tres décadas el Gobierno Federal delegó la gestión del agua a los municipios, carentes de experiencia y, muchas veces, de la capacidad necesaria para ofrecer un buen servicio a sus ciudadanos. En gran parte del país aún persisten deficiencias estructurales en la gestión hídrica, que muchas veces se ha llevado a cabo sin que existiese una verdadera planificación”, comenta el licenciado Francisco Peña, integrante de la Asociación Nacional de Empresas de Agua y Saneamiento (ANEAS). “Esta tendencia está cambiando, pero muy poco a poco. Desde la asociación se está impulsando el desarrollo de la excelencia en la gestión del agua, aunque es necesaria una reforma legislativa y una planificación a largo plazo para mejorar la situación del abastecimiento y saneamiento en el país”.

 

Los retos


Según datos incluidos en el Programa Nacional Hídrico 2007-2012, los principales retos a los que se enfrenta México en estos momentos son:

1. Mejorar el aprovechamiento del agua. En el sector agrícola oscila entre el 33% y el 55%, mientras que en las ciudades su valor fluctúa entre el 50% y 70%.  La carencia de agua se ve empeorada por el desperdicio en el uso y en el transporte, por la antigüedad de algunos de los sistemas de abastecimiento y por el uso incontrolado que se da en algunos sectores de actividad, como el agrícola.

 

2.  Crear conciencia entre la población sobre la importancia y necesidad del buen uso, preservación y pago del recurso. Este último es un problema grave, ya que la mayoría de ciudadanos elude el pago del agua. Si la recaudación por el servicio se ve comprometida, los organismos se hacen dependientes de la financiación gubernamental y ven limitada su capacidad de maniobra.

 

3. Lograr una fuerte inversión. La infraestructura existente no basta para satisfacer las necesidades de una población creciente y es necesaria una importante inversión en canalización, mejora en el saneamiento local y en la inminente renovación de los sistemas ya existentes.

Pero, el Gobierno mexicano por sí solo no puede afrontar una inversión tan elevada, dada la magnitud de las necesidades del país, y busca cada vez más una colaboración con inversores extranjeros.

 

Inversión privada


La necesidad de encontrar nuevos recursos económicos, la falta de continuidad y deficiencia en la gestión a largo plazo, el marco jurídico inadecuado, así como la politización de las decisiones han provocado que la gran mayoría de los Organismos Operadores de agua en el país presente deficiencias en el cumplimiento de sus objetivos. De esta encrucijada solo podrán salir con ayuda externa, ya sea nacional o extranjera.

 

Según los datos expuestos en la presentación del Programa Para la Modernización de Organismos Operadores de Agua, “para incrementar las coberturas totales de los servicios de agua potable, alcantarillado y saneamiento de tal manera que en 2012 se alcance el 92%, 88% y 60% respectivamente, se requieren inversiones en torno a los 25.700 millones de pesos anuales (unos 1.527 millones de euros cada año) según lo fijado en el Programa Nacional de Infraestructura 2007-2012”.

Pese a las reticencias iniciales de los diferentes Gobiernos de los estados mexicanos, varias empresas extranjeras, entre ellas algunas españolas, se han embarcado ya en proyectos de colaboración con Organismos Operadores de México. Tal es el caso de la empresa Proactiva Medio Ambiente-CAASA, filial de la española Fomento de Construcciones y Contratas (FCC), que se ha constituido como la empresa gestora del servicio del agua en la ciudad de Aguascalientes desde hace ya 15 años, en el que fuera el primer proyecto de participación privada en la prestación de servicios públicos de agua potable y alcantarillado en una ciudad mexicana.

 

Este no es el único caso exitoso de una empresa española en el sector: en otras partes de la República mexicana también se han asentado otras empresas españolas como Aguas de Barcelona, que ha creado su filial Aguas de Saltillo y que gestiona el abastecimiento de agua en dicha ciudad situada en el estado de Coahuila.

 

El secreto del éxito de estas empresas lo resume así el doctor Hernán Mateus, director de Desarrollo de Negocios de Proactiva Medio Ambiente: “Lo más importante es contar con un socio local que tenga conocimiento del país, que entienda el funcionamiento de los procesos de licitación. La empresa extranjera, española en este caso, lo que aportará a cambio es su experiencia y su capacidad de atraer inversores y utilizar la tecnología más avanzada”.

 

Proyectos emblemáticos de CONAGUA

La mayoría de proyectos que se dan en el ámbito del agua en México aún se adjudican en la esfera nacional. Sin embargo, la necesidad de emprender grandes proyectos de infraestructura, los llamados Proyectos Emblemáticos de CONAGUA, abre la puerta a las empresas extranjeras en el marco del Programa Nacional Hídrico 2007-2012. Al margen de los proyectos ya iniciados, se prevén los siguientes:

1. Proyectos a corto plazo
Construcción de la Presa Arcediano (Inversión estimada: 250 millones de euros). La Comisión Nacional del Agua y el Gobierno del Estado de Jalisco impulsan este proyecto, que contará con dos fases de licitación: la obra de desvío y la construcción de la cortina y el acueducto.


Acueducto Falcón–Matamoros (Inversión estimada: 363 millones de euros). El proyecto Falcón-Matamoros pretende asegurar el abastecimiento para los próximos 20 años de las poblaciones del estado de Tamaulipas.

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