nº152 Julio 2011 Archivo
NIPO: 705-11-011-X
Mercados. Apertura
Con seguridad, renovables

 

Reconocer, definir y gestionar los riesgos derivados de las energías renovables nunca ha tenido tanta prioridad como hasta ahora. Los proyectos tienden a ser complejos, innovadores y, a menudo, pioneros, por eso es recomendable tener la cobertura de seguro apropiada.

 

El objetivo vinculante de la UE de suministrar el 20% de las necesidades de energía del continente a partir de fuentes renovables para el año 2020 ha desempeñado un papel clave para potenciar su desarrollo. Se han definido planes de acción nacionales (PAN) basados en estos objetivos para los sectores de electricidad, calefacción y refrigeración, así como de transporte. El tiempo que les queda a los Gobiernos para cumplir con los requisitos de estos objetivos es ahora relativamente corto. Por tanto, los productores, empresarios, financieros y operadores de todo el sector de las energías renovables deben garantizar que pueden llevar a cabo proyectos con éxito.

 

 

El papel fundamental de los seguros

La identificación de los riesgos, su gestión y transferencia son componentes cruciales para el éxito de un proyecto en el campo de las energías renovables, que cada vez más se guía por objetivos. Sin embargo, con demasiada frecuencia estos elementos esenciales no se toman en cuenta con la suficiente antelación durante el desarrollo del proyecto. En realidad, no gestionar, controlar y transferir los riesgos de forma apropiada es uno de los factores que con más probabilidad pondrá en peligro un proyecto, ya sea en la fase de financiación, de construcción, de entrega o de operación. Trabajar con socios expertos para minimizar los riesgos potenciales, desde el mismo comienzo, marcará una considerable diferencia con respecto a la buena marcha y al resultado del proyecto.

 

Sin embargo, encontrar una cobertura de seguros apropiada y de calidad no es siempre fácil para promotores y operadores de proyectos, debido a que las compañías de seguros pueden no estar suficientemente satisfechas con el perfil de riesgo de la operación. Muchos empresarios y operadores aún tienen que darse cuenta del alcance total en cuanto a la complejidad de los factores de riesgo a los que se enfrentan, o de las garantías que las aseguradoras profesionales requieren para poder proporcionar cobertura a primas viables. Es posible que el proyecto incluya prototipos tecnológicos, notablemente difíciles de evaluar y asegurar. Además, en el amplio abanico de tecnologías renovables todavía se tienen que desarrollar y formalizar estándares industriales y códigos de buenas prácticas en lo que concierne a la construcción, la operación, la seguridad y los riesgos. Esto hace que sea difícil establecer puntos de referencia o estándares de comparación. Con frecuencia, los promotores de proyectos posponen el diálogo con las compañías aseguradoras, con lo que se pierden información valiosa que podría más adelante marcar la diferencia y servir tanto para impulsar un proyecto como para bloquearlo y, en última instancia, influir en el éxito futuro de la empresa.


Experiencia, solvencia y servicio

Los clientes que buscan cobertura en esta industria con futuro necesitan garantías de que la potencial aseguradora tiene experiencia en el sector y solvencia financiera. No se puede dejar de llamar la atención sobre la importancia de basar la actividad de la cobertura del seguro y la gestión de las reclamaciones en una buena información y una estricta disciplina, especialmente en tiempos de recesión.

 

El propósito de los seguros es proporcionar compensación financiera en caso de sobrevenir algún imprevisto. Las principales compañías de seguros y las reaseguradoras que las respaldan no son muy amigas del riesgo especulativo y no están dispuestas a emitir pólizas de seguros que podrían deteriorar su propia línea de rentabilidad mínima o su capacidad de atender reclamaciones futuras.

 

La evaluación del riesgo real es, por tanto, un componente clave para asegurar proyectos nuevos o innovadores en energía renovable, tanto en la fase de construcción como en la fase operativa.

     
Energía renovable y energía alternativa

Las tecnologías renovables se están explotando cada vez más. Estas incluyen la energía eólica, solar y fotovoltaica, hidroeléctrica, geotérmica y la producida a partir de biomasa (madera, residuos), y todas presentan diferentes retos medioambientales y tecnológicos.

 

Estas nuevas tecnologías también suponen desafíos únicos desde la perspectiva de las aseguradoras. Las operaciones pueden abarcar desde plantas petroquímicas, de bioetanol o biodiésel relativamente modestas y simples, hasta enormes instalaciones con un alto grado de inversión para la conversión de residuos en energía. Ya sea en la fase de planificación, construcción u operación, los proyectos de energía renovable deben ser rentables para un grupo muy diverso de interesados: sector financiero, Gobiernos, la UE, autoridades de planificación y contribuyentes, por nombrar a unos pocos.

 

Además, la energía “verde”, como cualquier energía tradicional, tiene el potencial de volverse “negra” de la noche a la mañana en caso de contaminación medioambiental o de desastre, efecto negativo que alimenta continuamente la presión medioambiental y cuya reacción es lo que en inglés se denomina NIMBYism (iniciales de las palabras “Not In My Back Yard’, que se puede traducir como “no en el patio de mi casa” o “no al lado de mi casa”). Por tanto, los riesgos para la reputación corporativa en este sector pueden ser muy elevados.

 

Algunas tecnologías de energía renovable han estado funcionando durante unos años y ya han experimentado situaciones de pérdida de cobertura. Esto les proporciona a las operadoras y aseguradores estadísticas reales y un aprendizaje útil sobre previsibles vulnerabilidades que anteriormente eran menos conocidas. Aunque haya tendencia a pensar que estas tecnologías son nuevas, muchas de ellas en realidad no lo son. Sin embargo, la escala industrial a la que se están desarrollando y operando ahora, así como su aplicación en formas y entornos novedosos, se hallan en la raíz de muchos de los riesgos que ahora se empiezan a vislumbrar.

 

EÓLICA

Para el público en general, las turbinas eólicas en tierra firme y en el mar son una de las fuentes de producción de energía renovable más conocidas y fácilmente identificables. Sin embargo, la simplicidad del concepto de molino de viento contradice la complejidad de los fallos potenciales de las potentes turbinas actuales.

 

La mayor parte de la evaluación del riesgo se concentra en la mecánica principal y en los elementos estándar del proceso de generación (por ejemplo, fallo de la caja de engranajes, deterioro de los cables, góndola o transformadores), pero los operadores ignoran el riesgo potencial para sus negocios de resultar dañadas partes o componentes menos obvios (piense en problemas de cimentación, desprendimientos de tierra) o los riesgos sobre las estructuras a causa de fenómenos metereólogicos (por ejemplo, rayos o heladas).

 

Cualquiera de estos factores puede paralizar la producción y el tiempo para reparar, reabastecer o reponer los componentes dañados, que es frecuentemente largo y se debe organizar de antemano, puede tener un impacto demoledor en la capacidad de mantener el ritmo de producción.

 

SOLAR

Se utilizan muchas tecnologías solares en la actualidad, incluidas la termosolar concentrada (CSP, en sus siglas en inglés), la termosolar de torre, la cilindro-parabólica y la tecnología Fresnel de receptores planos, y todas ellas presentan riesgos.

 

Por ejemplo, los factores medioambientales pueden afectar las estructuras circundantes y de soporte y causar los mismos daños que a la tecnología en sí. Entre los riesgos particulares de las tecnologías solares se incluyen la alta combustibilidad del fluido de transferencia de calor utilizado en algunas tecnologías solares de producción eléctrica, la vulnerabilidad del almacenamiento térmico mediante baños de sales y problemas de alineación de los reflectores.

 

BIOCOMBUSTIBLES

La producción de biodiésel implica el uso de alcoholes inflamables (metanol o etanol) y el producto final también es combustible. Aunque las plantas de producción tienden a ser pequeñas, el coste de los sistemas necesarios para mitigar los riesgos de incendio se considera generalmente desproporcionado con relación a los costes de la planta, algo que puede suponer un problema tanto para el operador como para la compañía aseguradora.

 

HIDRÁULICA

Aunque establecida desde hace tiempo como método de generación de energía (por ejemplo, presas y turbinas), la energía hidráulica o hidroeléctrica ha experimentado recientemente avances interesantes, especialmente en áreas nuevas como las relacionadas con la fuerza de las mareas y las olas. Los diseños en ocasiones innovadores y la ubicación a veces también en lugares extremos se traducen en que muy a menudo pueden existir problemas de acceso, que resultan en la consideración de nuevos y desafiantes riesgos a añadir a aspectos más tradicionales, como son la avería de maquinaria que generalmente implica grandes piezas fabricadas a medida para el proyecto. Así, las aseguradoras necesitan garantías respecto de la planificación necesaria para poder gestionar estos retos adicionales.

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