nº137 Enero 2010 Archivo
NIPO: 705-10-012-0
Sana, Sana

Sufren los hinchas del fútbol cuando, tras una entrada poco deportiva, muestra la cámara el gesto de dolor de la infortunada estrella al que un contricante envidioso le acaba de segar la pierna. ¿Será el ligamento cruzado? ¡Ay! ¿Será algún tendón? ¡Aaay! ¿Será alguna lesión muscular? ¡Aaaaaay! No sufren tanto por empatía con el lesionado, que de seguro estará viendo otro tipo de estrellas, sino porque el astro con la que su club ha pagado cantidades astronómicas no va a alegrar las tardes futboleras durante largos meses por venir.

 

Pero llega una empresa como la española BTI Biotechnology Institute SL, desarrollan el que califican como primer sistema en el mundo diseñado exclusivamente para obtener un plasma rico en factores de crecimiento (PRGF) y fibrina a partir de la propia sangre del paciente, y, como quien no quiere la cosa, abren nuevas posibilidades terapéuticas en áreas como la ortopedia, la medicina deportiva, la odontología, la estética o la oftalmología.

 

Es de suponer que, por ahora, los tratamientos estarán solo al alcance de los astros que viven de garantizar en todo momento su perfecto estado físico, pero imagínese si en un futuro estas técnicas se abaratan y generalizan.

 

Su retoño viene chillando de dolor del parque y usted, en lugar de gritar o de echarse las manos a la cabeza, le pone una inyección. Cinco minutos y listo. Quizá exagere, pero por soñar que no quede.
JOAQUÍN NÚÑEZ