De pequeña explotación ganadera a pionera en inseminación artificial porcina, la empresa PIPE Semen Cardona se abre paso ahora en el mercado internacional.

¡Cuán acertado el refranero español al loar las bondades del cerdo! De él, sentencia la sabiduría popular, se aprovechan hasta los andares; más aún, podríamos añadir en nuestros días, ¡incluso los genes! Porque ¡hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad! Y, si no, que se lo pregunten a la empresa barcelonesa Semen Cardona que, con origen en una pequeña explotación ganadera, ha hecho de la inseminación artificial multigenética de porcino su principal área de negocio.
De la granja, y con el fin de conseguir dosis seminales de la máxima calidad, los verracos se han mudado a instalaciones dotadas de la tecnología más avanzada, laboratorios y estrictas medidas sanitarias. ¡El mejor alojamiento para los mejores ejemplares! Tal es así, que el de Semen Cardona fue el primer centro homologado de inseminación artificial de España autorizado para el comercio intracomunitario y la exportación a terceros países.
Y he aquí que, hace tres años y medio, la compañía comenzó a fecundar el mercado internacional. Con una hoja de ruta centrada en Latinoamérica, el Sudeste Asiático y África, en la actualidad cuenta con clientes en países como México, Honduras, Filipinas, Vietnam o Uganda. Hasta allí han llevado la esencia de nuestros amigos porcinos, y también un servicio especializado de mejoramiento genético y asesoramiento en inseminación artificial.
Ya se sabe, crecer y exportar todo es empezar… ¿O no era así el refrán?
CHARO ALONSO