Desde la Costa del Maresme, Somhidros, empresa dedicada al diseño, proyección y ejecución de fuentes ornamentales, ha llegado a la bahía de Bakú (Azerbaiyán) para hacer lo que mejor sabe: cautivar con la belleza del agua.
Surtidores, cascadas, nebulizadores, canales, lagos artificiales…, gota a gota, y proyecto a proyecto, el universo creativo de Somhidros ha ido cobrando vida. Desde 1997, sus fuentes ornamentales han logrado capturar y transmitir la magia del agua que, de la mano del diseño y la tecnología, juguetea, sorprende, se mece al ritmo de la música y hasta se impregna de color.
Después de participar en numerosos proyectos en el mercado español, algunos con el sello de arquitectos tan consagrados como Jean Nouvel, Toyo Ito, Arriola & Fiol, Enric Miralles y Benedetta Tagliabue, hace apenas tres años comenzó a calar en la firma el deseo de crecer fuera de nuestras fronteras. A partir de ese momento, impelida por el programa Nex PIPE, “empieza una persistente búsqueda de oportunidades en el exterior”.
La primera se ha materializado con la misma fuerza y empuje que el géiser con el que ha decorado la bahía de Bakú, capital de Azerbaiyán: un surtidor vertical de agua marina, que alcanza una altura de 120 metros y funciona con varias bombas sumergibles de gran potencia.
Comienza así a fluir para Somhidros una corriente, la de la internacionalización, que la empresa considera ya imparable. “Al realizar proyectos singulares nuestros clientes potenciales están en cualquier parte del mundo”.
CHARO ALONSO